El 2 de febrero, mientras las tropas de Urquiza se dirigían a Buenos Aires, Lucio Victorio Mansilla visitó a su tío Juan Manuel en Palermo quien le leyó sin inmutarse su extenso discurso a la legislatura, como si nada sucediera. El episodio quedó reflejado en su relato Los siete platos de arroz con leche, donde cuenta cómo el gobernador probaba su discurso con él mientras cada tanto, como marcando el tiempo, irrumpía Manuelita Rosas con un plato de arroz con leche.