- Marca: ZOMZ (Fábrica Óptica y Mecánica de Zagorsky)
- Modelo: 7x50 campo amplio
- Apertura: 50mm
- Aumento: 7x
- Lentes acromáticas con tratamiento anti reflejos multicapa
- Prismas de BaK4 con tratamiento anti reflejos multicapa
- Filtros
- Naranjas para niebla o bruma sobre el horizonte ( planetas o cometas en el crepusculo)
- Verde oscuro para reflejos del sol sobre nieve o agua (la luna sin encandilarse)
- Estuche de cuero natural con interior de gamusa
- Perfecto estado óptico estético y mecánico
- Fabricado en la URSS en 1978 con sello de máxima calidad del estado soviético
Se trata un binocular de excelentísima calidad comparable a las primeras marcas alemanas.
Los militares siempre an tenido las mejores ópticas primeramente porque ellos no las pagan y también porque divisar al enemigo un segundo antes que este se percate puede ser una cuestión de vida o muerte.
En la URSS no había mercado masivo de instrumentos ópticos (ni de nada en realidad), el esfuerzo industrial estaba en la industria armamentista para mantener jaqueado al Mundo Libre.
Así el que tenía un binocular era porque lo necesitaba para desempeñar sus tareas y si era civil recibía una versión light del modelo militar.
Los productos de detrás de la cortina de hierro se caracterizaban por el nulo diseño artístico y gran durabilidad. Los direcctores de las fábricas no se preocupaban por reducir costos o marketing, tan solo cumplir con la calidad y cupos que le encargaban de arriba.
Esto se nota en las únicas inscripciones que tiene el binocular: 3 letras rusas de abreviación de binocular de campo amplio, 7x50 y un logo de la fábrica ( durantes años distintas fábricas hacian todas el mismo binocular idénticos solo distinguibles por su logo). Nada marcas que suenen bien ni marketing.
Otro poco de historia con la sigla CPPP haciendo equilibrio sobre una K acostada. En 1972, en un intento de modernización de la industria soviética se clasificaron sus productos en tres categorías: de segunda los productos que no cumplian con estándares y que tendrían que ser rediseñados o discontinuados, de primera los que cumplian los estándares soviéticos y finalmente los que tenían el sello de máxima calidad (como este binocular) que estaba a ingenieril y tecnológicamente a la altura de lo mejor a nivel mundial.
En fin una opurtunidad de adquierir un excelente binocular de calidad comparable a un Zeiss o Leica por una fracción del precio y que a la vez es un artículo de colección, un artefacto de una civilización desaparecida.